• La embajada americana se traslada después de más de medio siglo en Grosvenor Square
• El edificio tiene una superficie de 25.200 m2
• Cushman & Wakefield asesora a la embajada en la venta del edificio
Cushman & Wakefield (C&W), consultora inmobiliaria internacional, asesora al
gobierno americano en la venta de la sede de su embajada en Londres, en la mítica Grosvenor
Square, ubicada en el barrio de Mayfair, uno de los más elitistas de la ciudad.
La plaza, que empezó a construirse en 1721, tras las licencias conseguidas por Sir Richard
Grosvenor, se convirtió en una de las tres zonas residenciales más lujosas de Londres, con
numerosas familias de la aristocracia ubicándose allí.
En 1954, el Departamento de Estado de los Estados Unidos adquirió los derechos de uso, que
ahora pone en venta, a The Grosvenor State a un plazo de 999 años. Durante este medio siglo,
varios son los presidentes americanos que han pasado por esta embajada, algunos tan
emblemáticos como Eisenhower, JFK, Nixon o Reagan.
El edificio ocupa 3.740 m2 de la plaza, mientras la casa tiene una dimensión de 25.200 m2
repartidas en 10 plantas (subsótano, sótano, planta baja, jardín, entresuelo y 5 plantas en
altura). Estas características convierten al inmueble en un edificio con usos alternativos en
una localización excepcional en el centro de Londres.
Roger Cooke, Consejero Delegado de Cushman & Wakefield en España, comenta que
“esta transacción es una oportunidad para adquirir un espacio único en una de las áreas más
prestigiosas de Londres, por lo que esperamos que haya muchos compradores de todo el mundo
interesados en el inmueble”.